viernes, 11 de septiembre de 2009

Morir

Y por fín dejo atrás el lemon, hasta que San vuelva a pervertirme.

Esta vez, un original corto corto corto, de esos que se te ocurren en la ducha y que parecen más largos de los que son.
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Miraba sin mirar, sentía sin sentir. Moría.

La sangre fluía, emanaba de un cuerpo que seguía bombeando. Sólo su mente se daba cuenta de lo que pasaba. Su corazón latía, cada vez más pausado. Su vida se le escapaba entre los dedos. Su tiempo se agotaba.

Sus palabras se irían con el viento. Sus actos los borraría la lluvia. Su cuerpo desaparecería. Su existencia sería olvidada. Al fin y al cabo, ¿Qué ocurre con los muertos?

Temía. Temía por sí mismo, por no saber a dónde iba. Temía por lo que dejaba atrás, por un amor desgastado pero, al fin y al cabo, un amor.

Su cuerpo se lo llevaría el tiempo. Su vida se la llevaban las sombras. Su alma se diluía en la oscuridad. Moría.

5 comentarios:

Fumiis dijo...

que....tragico??? O.O
jo, pero me ha encantado!!!
corto pero...no se...intenso?? xP

Sandra dijo...

Leoncito, cariño mío, tú ya venías pervertido de fábrica. San solo hace que esa perversión de accentúe un pelín xP

Y me gusta.
Muerte, desesperación, soledad. El sentimiento de saber que en el fondo no eres más que un jodido humano que no va a dejar huella alguna y de que, oh, Dios, ya no tienes nada que perder, me gusta. No sentirlo, sino plasmarlo y verlo plasmado.

^^
San

Barby dijo...

¿No se suponía que mi relato te había traumatizado tanto que no ibas a poder escribir nada bueno en meses? xP Pues este es muy bueno. Me encanta ^^

Requiem dijo...

Yo... solo vengo de paseo... Tenía que decirte que reabrí mi blog ^3^ Y que me pasaré mas a menudo por el si me aburro condenadamente XD además, seremos vecinitos ^^

Un saludoooo

Req

Anónimo dijo...

¿Pervertido de fábrica? Yo doy fe que no hay ningún gen pervertido en la fabrica que le parió. No se realmente en que momento se torció el asunto. Era tan mono de pequeño... Ains.